En Frontera Comalapa, la paz y la tranquilidad están siendo restauradas. Los campesinos pueden regresar a sus tierras sin temor a ser utilizados para bloqueos o filtros. Jamás volverán a ser objeto de agresiones ni de actos violentos que atenten contra sus vidas. Los locales, comercios y transporte público están retomando su ritmo normal.

Nadie tendrá que pagar «derecho de piso» ni sufrir extorsiones por no pertenecer a una pandilla. Comalapa ya no es una tierra sin ley. La alegría y la armonía son nuestro objetivo y la razón del gobierno de la Nueva ERA.

La justicia, la seguridad y el Estado de derecho son una realidad para todas y todos.

¡Cero Impunidad! ¡Cero Corrupción!