


BARCO ECONÓMICO DE CHIAPAS,
HOY TIENE FUTURO POLÍTICO
Mucho se habla de la transformación del país y por ende de Chiapas por lo que se ve, es decir por la obra pública, por la nueva infraestructura hospitalaria, hidráulica, educativa, social, en el campo y diversos sectores, pero lo que es una realidad es que nada de esto podría lograrse si no existe un control riguroso de la hacienda pública, sitio donde se controlan todos los dineros, los recursos económicos del estado y donde parte el presupuesto para ser aprobado por el Congreso.
En el arranque del sexenio del gobernador Rutilio Escandón Cadenas, las finanzas del estado eran un tiradero, un auténtico desorden, un estado endeudado y acusaciones de desvíos millonarios a empresas fantasmas que llamaron “La estafa Verde”, y si hoy el estado pasa por buenos momentos en las finanzas públicas se debe a un hombre, a un capitán que no dejó que el barco naufragara, al secretario de Hacienda, maestro Javier Jiménez Jiménez, quien acaba de ser nombrado nada más y nada menos que coordinador Permanente de Funcionarios Fiscales a Nivel Nacional, no cualquiera.
Javier Jiménez conoce perfectamente las entrañas de los dineros públicos, sabe en qué se gasta cada peso de los chiapanecos, pero no sólo eso, también ha dedicado tiempo para recorrer todo el estado en capacitación de funcionarios públicos, para lograr una reingeniería de cuenta pública con los municipios, con las secretarías de estado, con los empresarios, con los comerciantes,con todos los sectores económicos de la sociedad.
Eso con el objetivo de lograr una sinergia en la recaudación, para que a todos nos vaya bien, para que los impuestos se reflejen en la obra pública. Para que el pago de los impuestos sea lo más fácil para el contribuyente. Usted hoy ve que se inaugura un paso a desnivel, una unidad deportiva, que se remodeló un hospital, que se construyen calles, etc., ¡Peeeeero! Hay un antes, y ese antes es que para hacer todo esto, para remodelar, para construir, se necesita dinero y ese dinero tiene que controlarse y distribuirse y un hombre es responsable de eso, se llama Javier Jiménez.
A Javier Jiménez un día lo ves en la costa chiapaneca y otro día está en el norte del estado, uno más en la meseta comiteca tojolabal y otro en los altos de Chiapas, no es un funcionario de oficina ni un funcionario lejos de la ciudadanía. Javier Jiménez sabe cuánto cuesta un elote cocido en Amatenango porque ahí se lo comió, con los pobladores y comerciantes. Sabe cuanto cuesta un pan compuesto, un coctel de camarón en Tonalá o un pescadito frito; a Javier Jiménez nadie lo cuentea, sabe y conoce perfectamente cada rincón de Chiapas.
¿Y Javier Jiménez tiene aspiraciones políticas? ¡Claaaaro! Como todo chiapaneco que le gusta ver que su estado con tantas necesidades salga de su atraso, sin duda que tiene aspiraciones políticas, y vaya que con estas tablas que trae como funcionario tiene la oportunidad de servir a Chiapas, sería lamentable no aprovechar a un hombre de este nivel que ha enderezado el barco financiero del estado.
¿Lo ve usted, amable lector como gobernador? ¿Por qué no si conoce a la perfección la situación económica de Chiapas, ha manejado los recursos con transparencia y honestidad? Claro que es un buen prospecto, no como otros que están vinculados al saqueo y a la deshonestidad.
No es por nada que Javier Jiménez esté en el grupo de los aspirantes a gobernar el estado. Javier Jiménez es MORENA, no lo descarte usted porque sin duda estará en la interna del partido del presidente Andrés Manuel López Obrador.
